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domingo, 27 de noviembre de 2016

METODOLOGÍAS ACTIVAS

La sociedad cambia, brutalmente... a cada segundo. Si comparamos la tecnología de hoy con la de hace veinte años, podremos comprobar que muy poco (o nada) se parece una a otra. Asimismo, los modelos familiares, las técnicas para encontrar empleo o las fórmulas publicitarias han visto modificado su esencia para adecuarse a los cambio sociales. No así la escuela, que sigue reproduciendo el mismo modelo lineal maestro/alumno de hace siglos (el primero enseña; el segundo, aprende -de esa enseñanza-).

En los últimos tiempo, se ha puesto de manifiesto la necesidad de un cambio en el modelo “magistral” de enseñanza, y las nuevas propuestas, en este sentido, promueven un cambio de orientación, poniendo como principal protagonista al alumno (como responsable de su aprendizaje).
En nuestras manos está facilitar un espacio/ambiente/contexto (llámese como se desee) adecuado para que ello se lleve a cabo con el mejor de los resultados: el aprendizaje óptimo del alumno.

Todas estas “nuevas” metodologías (y entrecomillo la palabra nuevas porque todos -o casi todos- estamos pensando ahora mismo en Montessori, entre otros...), pretenden la implicación activa del alumno en el proceso de su aprendizaje. Y esto es complicado. No solo porque los profesores no estamos familiarizados con este tipo de estrategias (que también), si no porque los alumnos -y padres-, por muy pequeños que sean, se han “acomodado” al modelo lineal del que hablábamos más arriba...

Darle ese protagonismo a los alumnos requiere una inversión. Inversión de tiempo y de esfuerzo (formación del profesor; investigación por parte del alumnado...). Esfuerzo que muchas veces no se ve “recompensado” con objetivos esperados no cumplidos (muchas veces por falta de tiempo... pescadilla que se muerde la cola).

Dentro de estas “nuevas” estrategias, encontramos el modelo FLIPPED CLASSROOM (o “aprendizaje al revés”), que consiste en modificar el contexto en el que el alumno aprende, otorgando al ámbito extraescolar todo el peso del proceso de aprendizaje. El alumno, por tanto, es el principal responsable de su aprendizaje. El maestro queda relegado a mero “guía”, acompañante.
Este tipo de estrategia, personalmente la entiendo como útil en educaciones secundarias (en Educación Primaria queda supeditada a la ayuda extra de los papás -que muchas veces no tienen ese tiempo de ayuda para otorgar a sus hijos...-). Para los alumnos de nuestros cole, este método es “utilizable” en contadas ocasiones (preparación de un proyecto de un tema puntual, no para toda el área/materia).


Pero existen otros tipos de metodologías que han demostrado buenos resultados. Entre ellas, podemos resaltar el aprendizaje cooperativo, en el que el alumno “necesita” de los demás para alcanzar una meta común. Este tipo de estrategias las considero importantes a la hora de trabajar el acoso escolar, ya que cada integrante del barco es necesario para llegar a buen puerto... Cada uno aportará su granito de arena en la tarea y se evaluará individualmente a cada integrante del grupo (muy importante también este aspecto). Se resalta la interdependencia de los alumnos.
Este tipo de procedimiento tiene que controlar los tiempos de trabajo.
Se puede implantar fácilmente en las aulas de colegios de Primaria (por ejemplo, con el uso de “grupos interactivos”).

Por último, y no por ello menos importante, otro de los métodos que involucran a los alumnos en su propio proceso de aprendizaje es el aprendizaje por proyectos. En este caso, los alumnos aplican en proyectos reales todo lo “aprendido” en el aula. Este tipo de aprendizajes, orientados a la acción, trabaja con la realidad cotidiana del alumno.
Muy importante, a la hora de instaurar esta metodología, es el tiempo de preparación de material por parte del profesorado (estudio detallado de los posibles aspectos motivadores de cada tema, búsqueda de información y de material, organización con otros profesionales -otras áreas-...). Creo necesario el apoyo de varios maestros para llevar a cabo este “estilo de enseñanza” y mucho tiempo de trabajo antes/durante/después...
Este tipo de metodología, a mi entender, se puede implantar más fácilmente el materias relacionadas con las Ciencias.
El peligro con el que contamos al implantar estos proyectos es que no todos los integrantes de los grupos participen...



Con todo lo anterior expuesto, y a modo de resumen, podemos afirmar que las nuevas técnicas de estudio fomentan el protagonismo del alumno en su proceso de aprendizaje. Para que ello pueda llegar a producirse, también tenemos que tener en cuenta que los espacios deben cambiar. Así, la colocación/orientación de las mesas, el mobiliario, la información/cartelería... todo debe apoyar nuestra causa. Así, las estrategias metodológicas deben estar respaldadas por unas adecuadas estrategias organizativas.

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